Los guardianes del norte

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Por Rael

Y un día llegaron los españoles. Y los Incas vieron que el avance del hombre blanco era implacable, dejando muerte y dominación a su paso. Había que preparar la resistencia.

El Inca envió emisarios para que su pueblo, en cada rincón de su dominio amenazado, se apreste para el ataque invasor. Los guerreros debían desperdigarse por los cerros a la espera de que llegue la orden de atacar por sorpresa. Pero la orden nunca llegó: los chasquis fueron capturados y el Inca torturado y muerto, saqueado y humillado.

Lejos de la masacre, aquellos guerreros esperaron la orden. Vieron pasar a los españoles que seguían con su avance. Esperaron. Con ansiedad, con angustia. Pero esperaron.

El tiempo pasaba. Y la pachamama, que siempre cuida de sus hijos, los fue abrigando en un sueño profundo y haciéndolos parte de ella para evitarles el sufrimiento del abandono y la intemperie. Y endureció su piel y la cubrió de espinas para protegerlos. Y sus pies se hundieron para ser raíces.

Esperando la orden que nunca llegará, los cardones se dispersan por cerros y por valles, velando por la tierra que le fue robada a los dueños de las almas que los habitan.

¡VIVÍ #TUEXPERIENCIA!

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