Cráter Corona del Inca: travesía cerca del cielo

Llegué al hostel Refugio del Cóndor en Villa Unión, en el oeste riojano y me encontré con su dueño, Mariano, guía de montaña y gran experto de la zona, un tipo con una energía y una sencillez como pocos. Me dice que no tome alcohol, que cene liviano, tome mucha agua y me duerma temprano ya que a las 3.30am me pasaba a buscar para irnos de travesía en 4×4 nada más ni nada menos que al Cráter Corona del Inca.

No pregunté nada: ni cuánto duraba, ni cómo era el lugar. Me gusta sorprenderme, ir sin saber lo que me espera. Vivir la experiencia y dejarme llevar.

A las 3:30am ya estaba despierto en la cocina calentando el agua del mate. 3:45, llegó la 4×4: al ver esa bestia ya entendí que esto iba a ser emocionante. Mariano estaba con todas las pilas y eso me terminó de despabilar. Llegan varias 4×4 más, de un grupo de brasileños, representantes de VW Amarok. Esto se pone cada vez mas lindo y eso que no son las 4 todavía.

Se encienden motores, radiotransmisores, termos para el mate cargados, tubos de oxígeno cargados, cámaras de foto listas, mucho abrigo y arrancamos.

Pasando los pueblos de Villa Castelli y Vinchina, ya estamos atravesando parte de lo que en el año 2014 Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad que es el Qhapaq Ñan, ni más ni menos que el camino principal del imperio Inca a lo largo de la cordillera, que atraviesa Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia.

Primera parada a un costado de la ruta, todavía de noche, bajamos y sentimos el frío hasta los huesos. Mariano da una charla que incluye especificaciones técnicas para los conductores: esta travesía off road es para expertos.

Comienza a asomar la luz del amanecer, iluminando un paisaje cada vez más hermoso: nieve en las montañas y volcanes de más de 6.000 metros, como el Bonete, Veladero y Reclus, parte del Cordón de los Pioneros, algunos con santuarios incas de altura. Mariano va contando la historia del lugar y del camino que transitamos a través de los radiotransmisores. Y yo admiro la inmensidad del paisaje escuchando atento la historia mientras con la cámara trato de captar a la caravana de 4×4 con el entorno majestuoso por donde también dejó sus huellas el rally Dakar. Este camino es demasiado increíble.

Toda la atención está en Gery, al volante de nuestra camioneta, que de a ratos es guiada por las indicaciones de Mariano que desde lugares estratégicos les va diciendo a los conductores hasta qué piedra tienen que pisar con la rueda trasera izquierda, en qué momento pasar el cambio o acelerar y hasta cómo girar el volante. Con mucha paciencia logramos atravesar estos caminos tan difíciles a más de 4.000msnm ¡¿qué me contás, ehh?!

Seguimos en subida: momento de que algunas de las personas hagan uso del tanque de oxígeno porque no es joda, la altura se siente ¡y mucho! Por suerte yo no lo necesité. 4800 metros…4900… la nieve muy presente, los picos de los Andes en su máximo esplendor.

Pasamos los 5000msnm. -5ºc con sol radiante, con un cielo azul perfecto, sin una nube, van 6 horas desde que salimos del hostel, y por fin llegamos a los 5500msnm, en el medio de la nada pero a la vez de todo: en lo alto de la Cordillera de los Andes en la travesía 4×4 más alta de toda Argentina.

Bajamos de las camionetas, caminamos unos pasos para llegar al borde del Cráter y de repente ahí está. Me quedo atónito, piel de gallina y no es por el frío. No quiero ni pestañear para no perderme un segundo de esta maravilla… sólo me sale abrazar a Mariano y agradecerle por este momento…¡¡¡a disfrutarlo!!!

Una increíble panorámica: el hermoso Cráter Corona del Inca, de unos 5km de diámetro, un espectacular lago azul turquesa, formado por agua de deshielo. Ni más ni menos que el lago navegable más alto del mundo: tiene el récord de navegación y buceo en altura. Rodeado de un paisaje mágico, único, con el monte Pissis de fondo, el 2do pico más alto de América superando los 6800msnm. Estamos literalmente en el cielo pero más vivos que nunca.

Me relajo, me siento a observar y guardar esto en mi memoria, respirar con tranquilidad, a esta altura hay que hacer todo muy lento para no recaer en el mal de altura.

Seguimos camino, de repente aparecen los Penitentes, enormes formaciones de hielo, tan curiosas y alucinantes, super finas y filosas, se elevan en busca del sol, en lugares por encima de los 4000mts, no se bien como explicarlo pero es un fenómeno poco usual y hermoso que sólo sucede en estas condiciones climáticas extremas.

Estoy en una de las 4×4 de los brasileños que tampoco pueden creer lo que este lugar, y esta travesía (y eso que están acostumbrados ya que realizan este tipo de travesías siguiendo las huellas del rally Dakar).

Llegamos a la Reserva Laguana Brava, estamos a unos 4.300msnm. La laguna es muy hermosa, y según la hora del día es como un espejo inmenso de agua y sal, con un entorno de ensueño, entre cerros nevados, volcanes y salinas. Más de 400.000 hectáreas que en 1980 fueron declaradas reserva de vicuñas, guanacos, flamencos y diversas especies junto con la flora de la Puna.

En un contraste perfecto, al otro lado de la laguna se ve el impactante volcán Veladero con su cima de nieve eterna superando los 6.400msnm. Una postal maravillosa.

Nos detenemos en el refugio “El Destapado”, construido en los 80’s… ¡¡¡pero de 1880!!! para albergar a los arrieros que viajaban a pie transportando el ganado entre Argentina y Chile por el paso Pircas Negras, hay 14 refugios de piedra, pero este es uno muy particular, ya que aquí yacen los restos del “arriero destapado”, quien fue encontrado congelado sin vida aquí mismo, convirtiéndose en leyenda.

En el camino de regreso, sin duda estamos atravesando uno de los caminos mas lindos y coloridos del país: la Quebrada del Peñón. Las fotos reflejan poco de lo que realmente es este tramo de la Ruta Nacional 76.

Seguimos por la Quebrada Santo Domingo y luego la Quebrada de La Troya, bordeando el río Bermejo y aparecen formaciones moldeadas por la erosión, como “La Pirámide”. Sólo les digo que es muy loco y perfecto.

Hacemos una parada y todos hablando de la locura de paisajes y colores de este último tramo, que es el mismo de la ida, pero cuando lo atravesamos era de noche y no vimos nada de esto. Momento de disfrutar de café, mate, torta, facturas.

Son las 4 de la tarde, pasaron 12 horas desde que salimos de Villa Unión para regresar después de un día extremo, una travesía única en el mundo para llegar a 5500msnm, una experiencia obligada para vivir La Rioja en su máximo esplendor aventurero. Sin duda alguna esto es algo para mostrar al mundo entero.

> Nota y fotos: Javier Lubenfeld

 

VIAJÁ POR ARGENTINA. VIVÍ #TUEXPERIENCIA

Related Posts

Leave a Comment